La Alegría de la Huerta reabre sus puertas en un nuevo espacio que mantendrá la esencia del merendero original de 1950 en la Malvarrosa
La Alegría de la Huerta reabre sus puertas en un nuevo espacio que mantendrá la esencia del merendero original de 1950 , tras pasar por una completa renovación de su módulo, en la playa de la Malvarrosa
● El concepto gastronómico seguirá siendo el mismo: recetario valenciano, producto de proximidad y temporada, con especial atención al servicio de sala para hacer sentir al comensal como en casa
Vuelve La Alegría de la Huerta. Uno de los buques insignia de la zona del marítimo regresa para dar servicio tras someterse a un cambio de piel, pero no de ingredientes. El pasado mes de enero, el restaurante cerró sus puertas en la playa de la Malvarrosa (módulo 6) para iniciar una nueva etapa dentro del proyecto de renovación del frente marítimo de Valencia, que ha conllevado la transformación de la mayoría de negocios de la zona. De esta forma, La
Alegría de la Huerta regresa con más vitalidad que nunca. El merendero, iniciado en 1950 por la familia Miralles en la citada playa, revitaliza su interiorismo y arquitectura, pero no su forma de entender la restauración ni, claro está, la cocina valenciana.
El nuevo edificio se compone de ocho módulos —cinco en planta inferior y tres en planta superior—, que han sido fabricados y ensamblados previamente de la mano del arquitecto Francesc Rifé, quien ganó el premio en 2025 a mejor Diseñador Nacional. Es decir, se han mejorado distintos aspectos del restaurante sin perder su espíritu original. El diseño arquitectónico pone especial énfasis en la relación con el entorno marítimo, pues el local cuenta con cerca de una treintena de aperturas, entre ellas ocho grandes ventanales en la fachada principal. También hay carpinterías correderas en planta baja que favorecen la ventilación natural y una conexión directa con la playa. Así, se logra crear un espacio más abierto, luminoso y funcional, adaptado a las necesidades actuales, sin renunciar a la esencia que siempre ha definido a La Alegría de la Huerta.
La apertura se anuncia después de que este miércoles, 10 de junio, haya tenido lugar el acto institucional para anunciar que los diferentes módulos de la primera fase, ubicados en la Playa de la Malvarrosa, han procedido a su apertura al público. Al mismo, acudió la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, que fue recibida por Jose Miralles, quien además de propietario de La Alegría de la Huerta (junto a su hermana María Ángeles Miralles), es presidente de la Asociación de Restaurantes de la Playa de la Malvarrosa. Por la tarde, el restaurante valenciano también celebró una jornada de preapertura con amigos de la casa y agentes del sector.
El equipo de Inhaus, junto a las familia Miralles y restaurante La Murciana.
Cambio de piel sin renunciar a la esencia marinera
La transformación del espacio no ha supuesto una ruptura de la esencia gastronómica del restaurante: una propuesta profundamente ligada a las recetas que durante décadas definieron la cocina de los Poblados Marítimos, y por ende, que otorga protagonismo a la despensa de mar. Así lo explica el propio Miralles: “El restaurante va a continuar ofreciendo muchos platos en honor a los merenderos de la playa, como era la Alegría de la Huerta. Allí podías comerte unos caracoles en salsa de Pepe Miralles, una caldereta o un suquet. Sin olvidar lo que más destaca: los arroces, nuestra seña de identidad. Queremos que el rossejat de fideos o como popularmente se conoce, la fideuà de marisco, continúe siendo el plato insignia de nuestra cocina”.
Jose Miralles también se detiene un instante en poner en valor el servicio de sala. El equipo de camareros de La Alegría de la Huerta es uno de los más longevos de la ciudad. “Tenemos una plantilla, en muchos casos, con más de 25 años de antigüedad. Es una cosa inédita en la hostelería hoy en día. Eso hace que el cliente se sienta como en casa cuando nos visita”, pone en valor. En relación al interiorismo, señala algunos cambios que, sin embargo, vuelven a los elementos constructivos del siglo pasado, “como el antiguo terrazo o un proyectado en el techo que va a recordar mucho a todos esos bares y restaurantes de la zona del marítimo. En resumen, hemos trabajado con materiales evolucionados en el tiempo como el cerámico o el acero para preservar la esencia”.
El merendero original de La Alegría de la Huerta en la década de los 50.
Desde mañana mismo, La Alegría de la Huerta permanecerá abierta al público todos los días de la semana, en un amplio horario de atención: de domingo a miércoles, de 9:30 a 18:00 horas; y de jueves a sábado, de 9:30 a 00:00 horas. Desayuno, almuerzo y comida
todos los días; cena únicamente los jueves, viernes y sábados. Todas ellas, eso sí, junto al mar que vio nacer el proyecto como merendero clásico e icónico de la cultura valenciana. Cabe recordar que el apellido Miralles está ligado, actualmente, a otros tantos proyectos hosteleros que revitalizan los Poblados Marítimos, como son Mercader, Mercabanyal o Casa Pescadores, que tan buena aceptación está teniendo desde su reciente apertura. Es por ello que el espíritu de antaño sigue más vivo que nunca en el barrio marinero.
MÁS SOBRE LA ALEGRÍA DE LA HUERTA
● Web: https://restaurantealegriadelahuerta.es/
● Instagram: https://www.instagram.com/somoslaalegriadelahuerta


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