Petra Delicado busca a LA MUJER FUGITIVA, la última novela de Alicia Giménez Bartlett, autora de la serie de novela negra más leída de los últimos 30 años con 2.000.000 de lectores en el mundo
Editorial Destino. 440 páginas
Rústica con solapas: 19,90€ Electrónico: 9,99€
Alicia Giménez Bartlett es una de las escritoras más respetadas en el mundo. Ha sido galardonada con los premios más destacados de España, como el Nadal, el Pepe Carvalho y el Planeta. Con LA MUJER FUGITIVA vuelve Petra Delicado, protagonista de la serie de novela negra más leída de los últimos 30 años con 2.000.000 de lectores en todo el mundo. En esta ocasión, la inspectora, bajo los efectos de la maldición del detective, deberá enfrentarse a un mano oculta que intentará que la resolución del caso no alcance nunca su final.
Una mañana, el propietario de una furgoneta gastronómica ambulante aparece apuñalado en su interior. El vehículo está aparcado en una céntrica plaza, junto a otros de las mismas características. Todos participan en unas jornadas festivas que organiza el Ayuntamiento de Barcelona. Ningún testigo ha oído o visto nada durante la noche.
Tras las primeras pesquisas, los encargados del caso, la inspectora Petra Delicado y el subinspector Fermín Garzón, sólo cuentan con una pista: los vecinos de las furgonetas cercanas a la del crimen aseguran que, la tarde anterior, una mujer hizo una gran compra en el negocio de la víctima. Poco después descubren quién es esa clienta, y tan importante es el descubrimiento que encontrarla se convierte desde ese momento en una prioridad. Sin embargo, parece que una mano misteriosa sigue a los detectives amenazando con violencia a cualquier persona a la que interroguen. Petra y Garzón se enfrentan a un criminal que intentará por todos los medios que el enigma no se resuelva.
El nuevo y esperado caso de Petra Delicado, la inspectora pionera de la novela negra española
«Durante toda mi vida profesional me había tocado
investigar más de un caso difícil. Sin embargo, no
recordaba ninguno en el que el pálpito de estar
cerca de una resolución estuviera tan alejado de
una comprensión lógica.»
Petra Delicado, la inspectora pionera de la novela negra española, con más instinto y garra del país, es todo un personaje. Conocida por su carácter, humor, estilo y una visión de la vida que va mucho más allá de lo policiaco, convierte sus andanzas en
grandes historias protagonizadas por una mujer resolutiva, contundente y de un
sentido del humor adictivo.
Nacida de la pluma de Alicia Giménez Bartlett en 1996 con Ritos de muerte, la
inspectora de la Policía Nacional Petra Delicado se ha convertido en un
verdadero fenómeno del noir español. Mujer resolutiva y de fuerte carácter, Petra
conjuga el instinto nato del sabueso con el sexto sentido femenino, que sumados
a la delicadeza de sus métodos y su ironía demoledora siempre la han llevado a
buen puerto: 12 novelas, más de 2 millones de lectores, y un éxito rotundo en
Italia, donde la serie ha saltado a la televisión bajo el título de Petra (Sky
Cinema), adaptada a la ciudad de Génova. Ahora se prepara la tercera
temporada, las anteriores están disponibles en Movistar.
No hay crimen que se le resista a Petra Delicado, ¿o sí? Porque ahora regresa
con La mujer fugitiva, la decimotercera entrega de la saga, en un caso que se
las trae y amenaza con convertirse en una mancha en su hoja de servicios. Y el
ordinal de la serie no parece que sea una simple coincidencia, porque sin duda
se trata del caso más endiablado y difícil al que se enfrenta la inspectora en toda
su dilatada carrera.
Todo ello sembrado de agudas reflexiones, una buena dosis de crítica social y el
ritmo trepidante de una trama policial que nunca falla. Todos esos méritos que
Alicia Giménez Bartlett suele desplegar en sus novelas y que sus fieles lectores
bien conocen, regresan ahora incluso reforzados en esta nueva entrega, cuya
inesperada vuelta de tuerca final solo arroja una certeza: no será la última.
El gran desafío de Petra
«¿Había llegado el día en que no fuéramos capaces de resolver un caso?
Había muchas probabilidades de que así fuera. Suspiré, hacía tiempo que
no me sentía tan deprimida con respecto a mi trabajo.»
Parece que Alicia Giménez Bartlett ha querido en esta ocasión poner a prueba
las cualidades y capacidades de su personaje de ficción. Entre otras cosas, por
la novedosa e insólita escena del crimen: una furgoneta gastronómica aparcada
en una feria de Barcelona y rodeada de vehículos de similares características.
Ese food truck, donde aparece el cadáver apuñado del cocinero en su interior,
es la reducida y escasa escena del crimen.
«Christophe Dufour, ciudadano francés residente en España. Treinta y
ocho años. Documentación en regla. Ocupación: restaurador. A falta de
informes forenses más extensos, sabíamos que había sido asesinado de
un par de certeras cuchilladas con un cuchillo grande y afilado. Sucedió de
madrugada, mientras dormía apaciblemente en su food truck.»
Un escenario que dificulta en gran medida la investigación por la vida itinerante
propia de estos negocios culinarios tan en boga en los últimos tiempos. Petra y
Garzón, que ya tienen una edad, no están para rodeos gratuitos ni pistas falsas
y se enfrentan a un caso en el que la ausencia de indicios, pistas sólidas o
móviles delictivos fiables forma parte del día a día de la investigación.
«—Oiga, inspectora, ¿y no podríamos dimitir?
—¿Dejar la policía?
—Sólo me refiero al caso que nos ocupa. No me veo con ánimos, la verdad.
Hay en el Cuerpo gente más joven, con muy buena preparación, con ganas
de sobresalir, de demostrar lo que valen, de que les cuelguen medallas.
¿Por qué no dar un paso al lado y dejarlos actuar?»
De entrada, la troupe de restauradores sobre ruedas no ha visto nada raro ni ha
oído nada la noche del crimen; ni siquiera los vecinos aparcados al lado. El
desconsolado y verborreico socio de la víctima no hace más que incordiar en la
investigación. Tirando de ese hilo, Petra y Garzón siguen la pista de una clienta
que realizó una importante compra la víspera del asesinato.
Como el hombre asesinado, tiene nacionalidad francesa, y los datos de su tarjeta
bancaria son falsos, desde la comisaría piden ayuda a la Policía de Francia, que
la identifica como la jefa de una importante banda de narcotraficantes.
Encontrarla se convierte desde ese momento en una prioridad.
Petra y Garzón investigarán a dealers locales de la trama, entre Mataró,
Badalona y L'Hospitalet de Llobregat, y seguirán de cerca el deambular de la
troupe de restauradores motorizados por las ferias gastronómicas de Cataluña.
Deberán lidiar además con los problemas internos para impedir que la Guardia
Civil o la brigada antinarcóticos le birlen su caso antes de que den con el asesino.
Por si fuera poco, parece que una mano misteriosa sigue a los detectives
amenazando con violencia a cualquier persona a la que estos interrogan. Petra
y Garzón se enfrentan a un criminal que intentará por todos los medios que el
enigma no se resuelva. No extraña entonces que con este endemoniado caso
Petra se sienta igual que «un pulpo en un garaje».
Crisis de pareja: tú al campo, yo en la ciudad
«La que me faltaba, pensé, volver a los problemas amorosos a aquellas
alturas de mi vida. Y encima, empezando la investigación de un caso en el
que no sabíamos por dónde tirar. Llegado el caso extremo en que me viera
obligada a escoger entre mi matrimonio y mi trabajo, ¿qué haría?»
La moda o la tendencia actual de abandonar las grandes ciudades para
instalarse en el campo en busca de espacios abiertos para dejar atrás el ritmo
desenfrenado de las metrópolis, el estrés y la polución resulta muy seductora.
Eso es lo que le sucede al arquitecto Marcos, el tercer marido de Petra, que
confía en la posibilidad de ese cambio drástico de estilo de vida gracias al
teletrabajo y a una buena organización logística con sus hijos. Un cambio
completamente inviable para la detective, ya que entra en profunda contradicción
con su carrera profesional. Esta diferencia de miras, expectativas y aspiraciones,
resumida en la dicotomía campo o ciudad, está en la base de una crisis de pareja
que atraviesa toda la trama y que ambos, Petra y Marcos, rehúyen. Prefieren
evadir el problema de fondo y refugiarse en el trabajo.
«—Oye, madrastra, cuéntanos por lo menos qué demonio le pasa a papá —
terció Teo el Temible.
—No tengo ni idea de a qué te refieres.
—Sí, todo ese rollo de que nos vayamos a vivir al campo porque la
civilización es una mierda. Lleva un montón de tiempo con la misma
historia.»
Sobre la autora
Alicia Giménez Bartlett (Almansa, Albacete, 1951) ha publicado, entre otras, las novelas Exit, Una habitación ajena (Premio Femenino Singular 1997), Secreta Penélope, Días de amor y engaños, el gran éxito Donde nadie te encuentre (Premio Nadal de Novela 2011) y Hombres desnudos (Premio Planeta 2015). Con la serie protagonizada por la inspectora Petra Delicado se ha convertido en una de las autoras españolas más traducidas y leídas en el mundo: Ritos de muerte, Día de perros, Mensajeros en la oscuridad, Muertos de papel, Serpientes en el paraíso, Un barco cargado de arroz, Nido vacío, El silencio de los claustros, Nadie quiere saber, Crímenes que no olvidaré, Mi querido asesino en serie y Sin muertos. Ha recibido los prestigiosos premios Grinzane Cavour en Italia y Raymond Chandler en Suiza. Actualmente vive en el campo, en el término municipal de Vinaròs.

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