LA MALA LECHE, de Henar Álvarez y Ana Müshell , una novela gráfica sobre los dramas de la vida que entremezcla feminismo, maternidad y sexo en clave de un humor irreverente

Editorial Planeta. 144 páginas

Rústica con solapas: 15,90€ Electrónico: 7,99€


Henar Álvarez debuta en Editorial Planeta con una de las propuestas más arriesgadas del sello hasta la fecha: La mala leche. Una novela gráfica provocadora, costumbrista y cargada de mensaje sobre cómo nos relacionamos con el deseo en las diferentes etapas de nuestra vida y con la que resulta muy fácil identificarse. Nani, la protagonista (alter ego de la autora) es una joven guionista y atribulada madre primeriza, graciosa, carismática y apasionada al estilo del personaje de Phoebe Waller-Bridge en la serie Fleabag.


Maternidad, sexo, feminismo, y mucho humor son los ingredientes de está divertidísima obra ilustrada por la artista Ana Müshell, autora de la biografía Patti Smith. She has the power, publicada recientemente por la editorial Lunwerg.


Henar Álvarez comenzó su carrera como guionista, lo de cómica frente a las cámaras vino un poco más tarde, pero si algo ha demostrado es que ha venido para quedarse. La avalan sus monólogos, sketches, vídeos virales y los miles de carcajadas que provoca en sus oyentes y espectadores, y ser también el estandarte de esa nueva ola del humor que la comedia española andaba tanto tiempo buscando. Lo que nadie duda es que Henar es una creadora nata y todoterreno que busca sacarnos la sonrisa a través del cristal de las gafas moradas que usa para todas las realidades que presenta. Algo que en ella surge de manera natural y sin pretensiones cuando son los personajes femeninos quienes cogen la batuta del humor y pasan de ser objetos a sujetos. Como la autora ha expresado en diferentes entrevistas, a ella no le gusta el calificativo de humor feminista, porque las categorías son limitantes. Pero a su vez también sirven para hacerse una idea del contenido y el mensaje de cualquier obra artística o audiovisual.


La expresión «mala leche» generalmente indica que alguien está de mal humor. Su origen se basa en la antigua creencia de que la leche con que se amamantaba influía en el carácter. Nani (alter ego de la cómica Henar Álvarez) es una joven y atribulada madre primeriza que sufre pequeñas explosiones de ira. ¿Los motivos? Un deseo sexual no resuelto, el miedo a la muerte, los machismos encubiertos o el sentimiento de culpa por no ser ni la madre ni la esposa perfecta.


Entre sueños húmedos, camisas de lactancia y chats clandestinos de Telegram discurre esta novela gráfica provocadora y costumbrista, salpicada de humor negro y libre de tabúes.

Sobre la obra


LA MALA LECHE es una novela gráfica fresca, provocadora, tan sensual como gamberra, que desde luego no dejará indiferente al lector. Los roles de género se invierten: son las mujeres las que tienen amantes más jóvenes que ellas, son las que llevan la batuta de la narración y las que no atienden a estereotipos de ningún tipo. Todo se expresa con la contundencia que te otorga estar en posesión de la verdad. «Cada vez que un tío me pregunta qué puede hacer él por la igualdad, siempre le contesto lo mismo: el baño, cariño. Puedes hacer el baño», reza uno de los diálogos.


La historia se cuenta a través de los ojos del personaje principal, Nani, una madre primeriza con la pulsión sexual no resuelta de dar de beber a su pareja leche recién extraída de sus turgentes y lactantes pechos. Ante la negativa de ésta a cumplirlo, ella decide satisfacerse en otros cuerpos. «Teniendo en cuenta que él no quiere chuparme la leche y que yo no pienso tener más hijos, ¿se consideraría infidelidad que buscara a alguien que me lo hiciera?», se pregunta la protagonista en los primeros compases de la obra. De lo que no cabe duda es de que estamos ante un personaje sin ningún tipo de tabúes, donde lo que prima es su deseo y su perseverancia hasta verlo satisfecho. Lejos queda la doble moral sobre la sexualidad femenina o la culpa de la mujer infiel. La protagonista fantasea con la icónica imagen e la película Lunas de hiel donde la actriz Emmanuelle Seigner protagoniza una sensual secuencia donde la leche de una botella acaba derramándose desde su boca a su pecho semidesnudo.


LA MALA LECHE es una revisión en clave de humor de los estándares tradicionales. «Ya no quiero estar con nadie a quien admire. Ahora quiero que me admiren a mí. Me ha costado décadas comprender que no quiero tirarme a El profesor, quiero ser él», sentencia la protagonista. También en esa misma clave se presentan los reproches que la autora le hace a Dios, que curiosamente en las viñetas tiene un asombroso parecido con Bertín Osborne. «Puff, lo sabía. Eres un hombre. Si fueras una mujer, no habrías descansado al séptimo día. ¿O tú ves que a nuestras abuelas se les ocurriera no cocinar los domingos? ¿Cómo es posible que nos hagas parir, pero que para quedarnos embarazadas no sea imprescindible nuestro orgasmo? ¿Y por qué no paren ellos? ¡He visto en internet que el culo dilata más que la vagina! ¿No podrían ellos eyacular una vez al mes con dolor? ¿Por qué este ensañamiento? ¿Una novia te dejó por Alá?», pregunta Nani mientras la imagen de éste se desvanece en el espejo.


Los personajes


Nani Es la heroína y protagonista de la obra. Una guionista treintañera, madre primeriza, con un deseo sexual no resuelto: que su leche materna sea bebida directamente de sus pechos por su pareja. Ante la negativa de éste: «no puedo, mi vida. Lo siento mucho. Es que no puedo robarle la comida a mi propio hijo», ella decide satisfacer su deseo con otra persona y baraja candidatos hasta encontrar a Gonzalo.


El día a día de Nani tiene increíbles similitudes al de la autora, lo que hace de esta obra un fiel retrato del personaje principal. Ambas trabajan como guionistas de radio y televisión. «Productoras en las que nunca podré trabajar a no ser que se mueran algunos jefes», escribe la protagonista en una nota del móvil tras una infructuosa reunión con un productor. El proyecto que le presentaron sobre “primeros caballeros” no fue de su agrado. En éste se buscaba reivindicar un cambio de prisma en las parejas de las mandatarias, a partir de la famosa fotografía realizada durante la cumbre del G20 donde se veía a las esposas de los mandatarios dando de comer a los peces del estanque. En esta instantánea, que dio la vuelta al mundo, solo había un hombre: Philip May, el marido de Theresa May.


Otra de las características que hacen del personaje de Nani especialmente hilarante es su hipocondría. Está obsesionada con la idea de sufrir cáncer de colon, después de revisar en internet todos los síntomas y creer sufrir cada uno de ellos. Estos síntomas incluyen el sangrado rectal que la protagonista confunde con la sangre menstrual dando paso a uno de los momentos más divertidos de la obra. «¡¡Tengo cáncer de colon y este señor no me deja usar el baño!!”», grita la protagonista, presa de un ataque de ira, a un operario del metro mientras una multitud la respalda. Falsa alarma, no es sangrado rectal por cáncer de colon es tan solo el periodo. «Señor, ¿no tendrá un tampón para dejarme?», pregunta Nani al operario.


Gonzalo


Es el personaje que resuelve la pulsión sexual de la protagonista, «un Satisfyer con bíceps». Trabaja con Nani en la radio como técnico de sonido. Tiene veintidós años, es guapo y está bastante en forma, aunque parece que no es muy inteligente. Desconoce temas de cultura general como quiénes fueron los Medici o que significa la palabra meritocracia.


Vive con sus padres y su juego de cama tiene personajes de la película de Toy Story. Tras la primera cita con Nani en el Museo del Prado tienen sexo en esa misma cama de la cual Nani duda si será legal hacerlo en ella.


Sexualmente es una máquina de placer: «quién quiere a un chico que sabe de arte teniendo uno que sabe dónde está el clítoris», piensa Nani sobre él. Le gustan las treintañeras porque como el personaje expresa «la chupáis muy bien y sabéis de cine coreano». Además es un fetichista de los pies, le pregunta a Nani si puede chupárselos en la escena en la que tiene sexo en su habitación. Más tarde también le pide fotos de ellos «mándame otra foto, Nani, por favor. De las plantas de los pies». «¿Cómo cojones me hago una foto de las plantas yo sola?», se pregunta. «¡Otra! ¡Otra! Moviendo los deditos», le pide Gonzalo. «Me cago en mi puta vida. ¿Una de las tetas no quieres?», le pregunta Nani dando paso a una divertidísima secuencia que acaba con uno de los dedos de los pies de la protagonista en la boca de ésta.


Sufrimos con él cuando le pide a Nani que sea su novia, que quiere intentar una relación con ella: «Quiero que seamos novios. Que lo intentemos juntos. Me gustaría mucho que este verano vinieras conmigo y con mis amigos al Tomorrowland, que pasemos una semana en Ibiza. Me imagino viendo pelis en el sofá de nuestra casa... Ya sé que tienes un bebé, puedo adaptarme a todo». Gonzalo no es capaz de entender por qué Nani se ha acostado con él si sigue queriendo a su novio: «yo si quiero a alguien no quiero acostarme con nadie más», afirma.


Néstor Es la pareja de Nani y el padre de su hijo recién nacido. En las primeras viñetas se niega a beber leche de los pechos de la protagonista alegando que es incapaz de robarle el alimento a su propio hijo. Esta negativa lleva a Nani a buscar a otra persona que lo haga.


Sabemos muy poco de este personaje, una especie de “primer caballero” que vive a expensas de la protagonista. Le vemos siempre en el ámbito domestico, solo se aleja del hogar para acompañar a Nani en su visita con el proctólogo. Siempre está escuchando las disparatadas ocurrencias de la protagonista y apoyándola en sus crisis existenciales. Lo único que este personaje se atreve a reprocharla es «¿cómo has tardado tanto?, Últimamente siempre tienes mucho lío» cuando Nani tarda en regresar a casa porque está teniendo sexo con Gonzalo.


Otro de los momentos de la obra en el que vemos que planta cara a Nani es tras ver juntos el programa de televisión La isla de las tentaciones, que desencadena una aireada discusión entre ellos.


Nani:- De todas formas, es un poco exagerado. Después de 7 años, por un poco de roce no puedes ponerte así.

Néstor: - ¿Ah, no?

Nani: - Sabían a lo que iban, no es que entraran en La isla de las carmelitas.

Néstor: - Aun así, no creo que el chico lo pasara bien viendo a su novia restregándose con otro.

Nani: - A lo mejor es que su novio es un poco seta.

Néstor: - A lo mejor ella es un poco egoísta. A lo mejor debería haberle dejado en vez de dar más pasos en su relación.

Nani: - A lo mejor él no tiene personalidad. A lo mejor le quiere, pero después de tantos años, quiere acostarse con otra gente.

Néstor: - A lo mejor ella es un poco puta. Nani: Pues eso le convierte a él en un putero. ¿No crees?


Tras este altercado todo se soluciona. Alerta de spoiler, cuando Nani llega a casa Néstor la espera con una copa de vino para hacer el deseo de esta realidad beber leche de sus pechos. Nani por fin lo ha conseguido.


Luci Amiga de Nani con la que comparte confesiones entre botellas de vino. Este personaje está claramente inspirado en la actriz, directora y escritora Leticia Dolera, amiga de la autora.


Ella le recomienda descargarse Telegram para las comunicaciones con su amante, ya que los mensajes se destruyen al ser leídos. «Cari, el Telegram: la red social de narcotraficantes, terroristas y gente infiel. Mira, sí tiene. Este ha estado con más casadas, te lo digo yo».


Luci es la primera persona a la que Nani confiesa su infidelidad: «Buah, tía, pues que tengo que contarte algo... Me he liado con un compañero del curro», anticipa. «Dios, ¿y cómo estás?», pregunta Luci. «De puta madre», contesta la protagonista. «Tengo amigas que tras engañar a su pareja acabaron en el psicólogo por los remordimientos», apunta Luci. «Tía, yo me siento mal por no sentirme mal. Es que me da igual. ¿Tendría que estar reconcomiéndome la culpa?», se pregunta Nani.


Sobre las autoras


Henar Álvarez (Madrid, 1984) es una de las voces más visibles e interesantes del nuevo humor femenino. Además de cómica, tiene un largo recorrido como guionista y presentadora de radio y televisión. Presentó un programa de radio con Leticia Dolera en la SER, escribió crónicas feministas en El Confidencial, fue guionista de Hoy por hoy y presentadora de los programas de televisión Likes y Las que faltaban (Movistar+). En marzo de 2019, Álvarez debutó en el programa Late motiv, conducido por Andreu Buenafuente, con el monólogo La puta de la clase, que se hizo viral y disparó su popularidad. Actualmente presenta Buenismo bien (SER), junto a Quique Peinado y Manuel Burque, además de colaborar como guionista y tertuliana en varios programas de televisión.


Ana Müshell (Jerez de la Frontera, 1989) es artista e ilustradora. Ha publicado su trabajo en medios como Vogue, GQ y Cinemanía y ha colaborado con Zara, el Museo ABC y Coca-Cola. Ha publicado sus propios fanzines, como Aquí dentro y convivir con las bestias y Sadness Motel. Su primera novela gráfica, Pink Mousse, vio la luz en 2017. Recientemente ha publicado la biografía ilustrada Patti Smith. She has the power (Lunwerg).


 

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