Eva Gª Sáenz de Urturi desvela en LOS SEÑORES DEL TIEMPO el esperado desenlace de la Trilogía de la Ciudad Blanca: El misterio llega a su fin


Editorial Planeta. 448 páginas
Tapa dura con sobrecubierta: 19,50€ Electrónico: 9,99€

Vitoria, 2019. Los señores del tiempo, una épica novela histórica ambientada en el medievo, se publica con gran éxito bajo un misterioso pseudónimo: Diego Veilaz.
Victoria, 1192. Diago Vela, el legendario conde don Vela, retorna a su villa después de dos años en una peligrosa misión encomendada por el rey Sancho VI el Sabio de Navarra y encuentra a su hermano Nagorno desposado con la que era su prometida, la noble e intrigante Onneca de Maestu.
Unai López de Ayala, Kraken, se enfrenta a unas desconcertantes muertes que siguen un modus operandimedieval. Son idénticas a los asesinatos descritos en la novela Los señores del tiempo: un envenenamiento con la «mosca española» ―la Viagra medieval―, unas víctimas emparedadas como se hacía antaño en el «voto de tinieblas» y un «encubamiento», que consistía en lanzar al río a un preso encerrado en un tonel junto con un gallo, un perro, un gato y una víbora.
Las investigaciones llevarán a Kraken hasta el señor de la torre de Nograro, una casa-torre fortificada habitada ininterrumpidamente desde hace mil años por el primogénito varón. Pero el reverso de tanta nobleza es la tendencia de los señores de la torre a padecer el trastorno de identidad múltiple, un detalle que arrastrará a Estíbaliz a vivir una arriesgada historia de amor. 
Unai López de Ayala acabará descubriendo que Los señores del tiempo tiene mucho que ver con su propio pasado. Y ese hallazgo cambiará su vida y la de su familia.
 
Eva García Sáenz de Urturi irrumpió en el panorama de la novela negra española cuando, en 2016, publicó El silencio de la ciudad blanca, primera entrega de La Trilogía de la ciudad blanca. Pocas semanas después de su aparición, arrancó un fenómeno de difusión boca a boca que sorprendió tanto a la editorial como al mundo literario. La novela estaba fascinando a los lectores y la prensa anunció el nacimiento de un nuevo inspector: Unai López de Ayala. Considerado uno de los máximos expertos en perfiles criminales del país, este policía es conocido entre sus amigos como Kraken, apodo que han adoptado esos fanáticos de la serie que se definen a sí mismos como ‘krakenianos’.

Un escritor cuya identidad se desconoce ha publicado una novela histórica (Los señores del tiempo) ambientada en la Villa de Victoria del siglo XII. Las primeras páginas muestran al conde Don Vela regresando a casa tras dos años de misión en el extranjero y asistiendo horrorizado a la ceremonia de la ‘verba de futuro’ –comprobación de la virginidad mediante coito en púbico– de la que fuera su prometida. Onneca de Maestu está a punto de casarse con el hermano del conde, un hombre estratega y cruel que ha convertido la ciudad en feudo particular y que ahora, ante el regreso del legítimo conde, tendrá que iniciar una taimada lucha entre nobles y comerciantes para seguir manteniendo sus privilegios. Se inicia de este modo una guerra fraticida que sólo concluirá cuando el rey de Castilla, Alfonso VIII, se plante ante las puertas de la Villa de Victoria y reclame la inmediata rendición de los súbditos del rey Sancho. Ante esta amenaza, todos los vitorianos, incluidos los nobles sumidos en batallas intestinas, se unirán para defender las murallas del lugar. Nueve siglos después, el inspector Unai López de Ayala investiga la desaparición de dos hermanas, ambas menores de edad, de las que no hay ningún rastro. La aparición del cadáver de un empresario envenenado con un producto tan arcaico como pueda ser la ‘mosca española’ (la Viagra medieval), y el posterior descubrimiento de que las hermanas fueron emparedadas en vida, harán que Kraken (apodo del inspector) empiece a atar cabos. Cuando pocos días después alguien mata a una tercera persona por el método del ‘encubamiento’ (un hombre es introducido en un barril junto a un gallo, un perro, un gato y una víbora, y luego es lanzado al río), López de Ayala comprenderá que alguien está cometiendo unos crímenes idénticos a los que se describen en esa novela histórica que todo el mundo está leyendo: Los señores del tiempo.

¿Cómo has podido, malnacido, secuestrar a dos chicas en su propia casa, llevarlas a un piso en obras y emparedarlas sin que nadie se percate ni de lo uno ni de lo otro?’.

Kraken comienza su investigación intentando localizar al esquivo autor del citado
best-seller. Al principio, las pistas apuntan hacia una monja dominica, pero las sospechas recaen poco después sobre Ramiro Alvar Nograro, actual señor de una casa-torre que ha pertenecido a la misma familia desde hace un milenio. Pero existe un problema: el actual inquilino de ese monumento histórico padece un trastorno de identidad disociativo (antiguamente conocido como trastorno de personalidad múltiple) que le hace comportarse de dos maneras absolutamente distintas: si su auténtico yo corresponde a Ramiro Alvar –personalidad culta, educada e introvertida–, su alter lo hace a Alvar –un seductor clérigo–. Por tanto, hay dos personas dentro de un mismo cuerpo y sólo una de ellas ha cometido los asesinatos. O al menos eso parece.
En los pacientes con este trastorno me he encontrado con que son frecuentes los actos de violencia contra sí mismos: se autolesionan, se tatúan insultos en los brazos o tienen conductas de riesgo como conducir rápido. Aunque suele ser el alter abusón el que agrede al PAN, a la personalidad débil, y no al revés’.

La investigación tomará un nuevo rumbo cuando Kraken descubra la existencia de un Cronicón inédito escrito por el auténtico conde Vela en el siglo XII. En ese diario se cuentan las luchas intestinas dentro de la villa de Victoria y entre los monarcas del reino de Castilla y Navarra. Y los hechos son paralelos a lo escrito en la novela Los señores del tiempo. Kraken cree que el asesino no sólo posee una copia del Cronicón, sino que está matando a personas en quienes encuentra un paralelismo con los personajes históricos.

Con todos estos elementos, Eva García Sáenz de Urturi compone una novela de la que podríamos decir lo mismo que asegura Unai López de Ayala al describir Los señores del tiempo: ‘No era un libro, era una trampa de papel, una emboscada de palabras… y no podías esca

Con más de setecientos mil lectores, treinta y cinco ediciones y cinco traducciones, la Trilogía de la ciudad blanca ha situado a Eva García Sáenz de Urturi en la estela de los grandes autores del noir español. No en vano la prensa la reconoce junto a escritores tan importantes como Lorenzo Silva o Dolores Redondo. Además, el director Daniel Calparsoro ha empezado a rodar este verano la versión cinematográfica de El silencio de la ciudad blanca bajo el paraguas de Atresmedia y Rodar y Rodar. La película será interpretada por Belén Rueda y Javier Rey entre otros.

LA NOVELA DENTRO DE LA NOVELA: ‘LOS SEÑORES DEL TIEMPO’.

Los señores del tiempo tiene dos argumentos que discurren en paralelo. Por un lado, la autora sigue los pasos de Unai López de Ayala, que investiga el asesinato de varias personas con un modus operandi medieval, y por el otro, cuenta la historia contenida en el best-seller histórico Los señores del tiempo, novela ambientada en la villa de Victoria de finales del siglo XII (de 1192 a 1200).

LOS SEÑORES DEL TIEMPO LA NOVELA

Durante el reinado de Sancho el Sabio, el conde Diago Vela regresa al hogar tras dos años de misión secreta en el extranjero encomendada por el propio monarca. Todo el mundo lo daba por muerto, y cuando reaparece y reclama su lugar como senior de la villa, unos lo reciben con los brazos abiertos y otros se niegan a ocultar que preferirían que siguiera muerto. Uno de los últimos es su propio hermano, Nagorno, que está a punto de contraer matrimonio con la prometida del conde a quien ahora todos llaman ‘el resucitado’. Por suerte, sus otros parientes: su hermana Lyra Vela, la aguerrida ferrona de la Villa de Suso; su primo Gunnarr, un comerciante nórdico pendenciero, y su primo Héctor, senior de la aldea menor del Castillo, lo apoyan. También Alix de Salcedo, mano derecha de Lyra, que pese a sus reticencias después de haber enviudado tres veces, acabará teniendo un papel fundamental en la vida de Diago Vela.

Durante la siguiente década, el conde Vela y sus fieles participarán en las luchas de poder entre los linajes alaveses, y sólo se aliará con sus enemigos internos cuando, en 1199, el rey Alfonso VIII de Castilla decida apropiarse de esa villa fronteriza –sita en un enclave fundamental para el comercio– a la que el rey Sancho VI el Sabio había otorgado los privilegios de fuero. El asedio al que don Alfonso someterá a la antigua Gasteiz no tendrá nada que envidiar a las batallas épicas más importantes de la historia de la Humanidad.

No solo llegaron los arietes. Cientos de flechas se clavaron en los tejados. Fue aterrador ver el cielo sembrado de agujas afiladas que cayeron sobre el suelo empedrado y también sobre las losas del camposanto, donde ya no podían segar vidas’.

Sobre la autora

Eva García Sáenz de Urturi (Vitoria) publicó en 2012 su primera novela La saga de los longevos que se convirtió en un fenómeno de ventas y fue traducido al inglés con una gran acogida tanto en Estados Unidos como en Reino Unido. En 2014 vio la luz la segunda entrega de la saga, Los hijos de Adán, y también la novela histórica Pasaje a Tahití. En 2016 publica El silencio de la ciudad blanca, un thriller apasionante ambientado en su ciudad natal, que ha supuesto un gran éxito de crítica y ventas en nuestro país y cuyos derechos de traducción ya han sido vendidos a Alemania e Italia y está en proceso de adaptación cinematográfica. Con El silencio de la ciudad blanca arranca una trilogía de la que Los ritos del agua es la segunda entrega.
Los señores del tiempo es la tercera novela, el desenlace de la Trilogía de la Ciudad Blanca.

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