Manel Loureiro sorprende con LA PUERTA, un thriller ambientado en la misteriosa y legendaria Galicia


 

Editorial Planeta. 352 páginas

Tapa dura con sobrecubierta: 18,90€ Electrónico: 9,99€


El hallazgo del cadáver de una joven, asesinada mediante una antigua forma ritual a los pies de la mítica Puerta de Alén, desconcierta a sus investigadores. La agente Raquel Colina es una recién llegada a ese rincón perdido de Galicia para tratar de salvar a su hijo, al que la medicina ya no puede curar. Sin otra alternativa, y llena de dudas, Raquel había recurrido a una menciñeira local, que prometía su sanación.


Sin embargo, la misteriosa desaparición de la curandera y el descubrimiento de la víctima de la Puerta hacen sospechar a Raquel que ambos casos pueden estar relacionados. Con la complicidad de su compañero, en un ambiente mágico y rural que no acaba de comprender y donde todo el mundo parece guardar un secreto, la agente comenzará una desesperada cuenta atrás para resolver el caso y así hallar la última tabla de salvación que le queda a su hijo.

Un crimen ritual y una mujer desesperada por salvar a su hijo sustentan la trama de la nueva y sorprendente novela de Manel Loureiro, un thriller cuya enérgica acción y misteriosa atmósfera se sitúan en la legendaria Galicia rural.


Una joven ha sido asesinada mediante una antigua forma ritual en el monte Seixo, una montaña de difícil acceso repleta de misterio. El hallazgo de su cadáver a los pies de la mítica Portalén, una construcción megalítica que servía para los ritos funerarios celtas, desconcierta a sus investigadores. Junto a ella aparece también el cuerpo sin vida de un operario. ¿Quién ha sido capaz de cometer tales asesinatos? Descubrirlo, en un entorno rural tan cerrado como legendario, no será una tarea fácil. Nada más pisar aquellas tierras, la agente de la Guardia Civil Raquel Colina podrá comprobarlo. La protagonista acaba de trasladarse desde Madrid a ese rincón perdido de la Galicia con un único objetivo: salvar la vida de su hijo Julián, un niño afectado por un cáncer que avanza sin cuartel y que apenas le otorga meses de vida. La medicina ya no puede curarle, así que Raquel, en un intento desesperado por encontrar una salida, acude a una menciñeira local que promete la sanación de todo aquel que pasa por sus manos. Sea cual sea su dolencia.


Sin embargo, Raquel se topa con un sorprendente crimen que trastocará sus planes en Galicia, mientras la curandera desaparece sin ni siquiera haber tratado a su hijo. Pero Raquel sospecha, desde el principio y sin confesarlo, que ambos casos podrían estar conectados. La guardia civil y su compañero Juan no dudan en seguir el rastro de todo aquel que guarde alguna relación con el crimen de Portalén. Sus pesquisas les llevarán a contactar con Méndez, un desagradable agente jubilado que les dará algunas pistas y muchas advertencias, pero que también situarán a Raquel en el punto de mira. Mientras la vida de su pequeño se apaga pese al amable trato de Ágata, la casera que les acoge en un pazo de Fosco, Raquel se verá obligada a cruzar la línea que separa la realidad de lo sobrenatural. Con la complicidad de su compañero, en un ambiente mágico y rural que no acaba de comprender, la agente es consciente de que se impone una cuenta atrás para resolver el caso, dar con la menciñeira desaparecida y hallar la última tabla de salvación que le queda a su hijo.


LA NOVELA Y LOS TEMAS


De regreso literario a su Galicia natal, Manel Loureiro ha escrito una novela adictiva que engancha al lector tanto por su inteligente trama como por su gran carga emotiva. Gracias a un hábil juego de narradores, en tercera persona omnisciente y en primera persona, el autor consigue que el interés por esta oscura historia no decaiga y que crezca desde la primera hasta la última página. Nada más comenzar, el lector se ve atrapado por una atmósfera mágica de la que le será difícil escapar, pero también se sentirá unido a su protagonista, un personaje de cuya lucha será partícipe en todo momento. Porque cualquiera en su lugar actuaría de la misma manera.


En realidad, Manel Loureiro logra que todo aquel que siga la fascinante narración que hace Raquel en primera persona sea incapaz de juzgarla. La guardia civil mantiene una lucha inicial entre la ciencia y la superstición que no la abandonará ni en su papel de madre ni en su rol como agente de la ley. Este es uno de los principales temas que aborda el autor en La Puerta, donde la incuestionable fuerza del amor de una madre por su hijo se pondrá a prueba constantemente. La historia versus la leyenda, la España vaciada, la cerrazón de la Galicia rural, además de los asesinatos rituales y las falsas esperanzas por sobrevivir a una enfermedad avanzada son otros de los temas de este thriller, en el que no cesa una acción y un ritmo trepidantes.


Pero si la protagonista nos conquista es, en parte, por la emoción que no solo transmite ella, sino también sus compañeros de viaje. El autor sabe conectarnos con la ternura que despierta Julián, la camaradería de Juan o la angustia de Raquel cuando cree que la vida de su hijo corre más peligro que nunca. Los personajes son una fuente de empatía que se ve aderezada por una narración maestra en la que Galicia es también otra protagonista. Las referencias al clima y al idioma gallego son constantes, al igual que aquellas sobre los lugares que más conoce el autor. De esta forma hay destellos de un realismo mágico y terrorífico.


Con todo, Manel Loureiro demuestra la fuerza de su prosa para recrear escenas repletas de tensión centrándose en aquellos lugares que más conoce. Lugares que no le son únicamente familiares. Uno de ellos es el escenario principal, Porta do Alén, también llamada la Puerta del Más Allá, una ubicación rodeada de leyendas y misterio, de cuyo hilo tira para dar con una inquietante ambientación. Y es que, además de unos personajes con los que empatizas y una historia de interés tan potente, la atmósfera es otro de los mayores logros de este thriller. La intriga viene amenizada con un envoltorio atrayente.


LOS PERSONAJES


Raquel Colina

Esta agente solo tiene algo en la cabeza y es darle otra oportunidad a su hijo desahuciado. Raquel, con una carrera prometedora en el Equipo Central de Inspecciones Oculares de la Guardia Civil de Madrid, renuncia a todo por buscar una salida a la terrible enfermedad de Julián. Para ello la protagonista toma caminos no exentos de riesgo e irracionalidad pese a considerarse una mujer racional y perseverante. Imbuida por su papel de madre coraje desesperada y de implacable agente de la ley, Raquel encuentra en el que será su nuevo compañero al mejor aliado. Con él compartirá no solo la investigación sobre los asesinatos del monte Seixo, sino también la misma lucha implacable por la vida de Julián. Raquel, a veces desbordada por las emociones, no dudará en poner todo su empeño para encontrar respuestas.


Juan Vilalta

El compañero de Raquel en el puesto de Viascón (Pontevedra) es un tipo tan grande en lo físico como en lo emocional. Juan, que lucha en vano contra su gordura a base de galletas, tiene un olfato de investigador que llama la atención de Raquel desde el primer instante. Su visión irónica y también sensata de todo lo que acontece a su alrededor compensa la desazón que en ocasiones atrapa a la protagonista. Con él, ella se sentirá tan protegida como equilibrada. Tímido, leal y tierno sin quererlo, Juan será todo un descubrimiento para la agente de la Guardia Civil.


Julián

Con apenas nueve años, el hijo de Raquel es consciente de que puede morirse. Este pequeño, unido a su madre en un vínculo de amor indestructible, convive desde hace tiempo con un cáncer que está siendo demasiado poderoso. Sus crisis de salud, con episodios muy violentos, le pueden provocar ver u oír cosas extraordinarias. Acudir a un pueblo perdido de Galicia en busca de una posible cura, aunque parezca una medida peregrina, le da un nuevo sentido a su existencia. Listo, cariñoso e inocente, Julián solo desea compartir todos los momentos posibles con su madre porque sabe que el tiempo corre en su contra.


Ramona Valongo

La menciñeira que vive en Arufe dice tener la clave para salvar la vida de Julián. La fama le precede. En internet se asegura que con las prácticas sanadoras de esta mujer sencilla y regordeta han sido la vía para curar a otras personas enfermas cuando nada había que hacer por ellas. Al parecer lo suyo es un don. Su aspecto y actitud no hacen sospechar que busque sacar provecho. Pero, tras su desaparición, a este cruce de curandera, sanadora y herborista cercana a los 50 años le acompañará un halo de misterio.


Ágata

Es la dueña de la Casa Grande de Fosco. En apenas unos días, esta anciana se convierte en una especie de abuela para Julián, con el que pasa los días mientras Raquel persiste en sus investigaciones. Ágata vive sola en su enorme casona, donde la protagonista y su hijo encontrarán lo más parecido a un hogar. Al menos, los primeros días. Agradable y con un aspecto siempre impecable, la casera no levantará sospechas. Aunque, como muchos de los habitantes de Fosco, ella podría no ser quien parece ser.


LOS ESCENARIOS Y LAS LEYENDAS ¿Qué hay de realidad?


La Puerta, como toda obra de ficción, tiene partes que son fruto de la imaginación de su escritor... pero también tiene una gran dosis de realidad, empezando por la existencia de la propia Puerta.

Es un lugar real.

Existe.


Portalén, o Porta do Alén o la Puerta del Más Allá. Enclavada en lo alto del Monte Seixo, a unos cincuenta kilómetros de Pontevedra, este viejo monumento megalítico se yergue allí desde hace cientos de años, testigo mudo del paso del tiempo. Lo que lo diferencia de otros monumentos similares es que sigue siendo un lugar de culto hoy en día... y nunca ha dejado de serlo.


A lo largo de los siglos, los vecinos de los pueblos situados en las faldas del Seixo subían hasta la montaña para cruzar la "Porta do Alén" (la Puerta del Más Allá), para contactar con el otro lado. Según la tradición, debía cruzarse el umbral de La Puerta, desde el lado de los vivos hacia el lado de los muertos, a poniente, tras hacer un sacrificio. Solo entonces podría formularse una pregunta a los difuntos, cuya respuesta se oiría en el sonido del viento. Pero, cuidado, había que tener la precaución de volver a cruzar de nuevo el umbral hacia el lado de la vida, si no querías correr el riesgo de arrastrar algo malvado contigo hasta tu casa.


Hoy en día, cualquier visitante puede encontrar los alrededores de La Puerta llenos de velas, ofrendas, flores e incluso extraños montículos de piedras dejados por aquellos que se arriesgan a cruzar por el viejo monumento. Ya no son solo los vecinos los que suben a la montaña, sino que desde la apertura del acceso del parque eólico, son decenas de personas las que visitan un lugar que antes era un secreto conocido por pocos. El autor tropezó con ella en 2015, se sintió cautivado y ha invertido varios años en un trabajo de investigación, reuniendo leyendas y costumbres locales, en innumerables entrevistas con ancianos de la zona, para reconstruir el marco de creencias que se mueve desde hace siglos alrededor de La Puerta y que se ve reflejado en la novela.


Loureiro describe la primera vez que vio esta localización, «no me podía imaginar, cuando llegamos allí, cubiertos de barro y cansados, que nos encontraríamos un sitio tan extraño. Nada menos que un monumento megalítico de casi tres mil años de antigüedad que, aunque pareciese imposible, seguía en uso de una forma muy parecida a la que le dieron sus constructores». «Casi todo lo relacionado con las tradiciones que envuelven a la Puerta del Más Allá lo he ido recopilando de las entrevistas que mantuve durante meses con los vecinos de la zona, los pocos que aún quedan. Para ellos, la Puerta es algo que forma parte de sus vidas desde siempre, como antes lo fue para sus padres. Cuando no estén, quizá la magia de ese lugar se apague para siempre, quizá no», añade. Quién sabe.


El monte Seixo. Es una montaña sagrada para los celtas, quienes enterraban allí a sus lideres tribales. El lector también verá que se habla de los Túmulos de la Edad de Bronce y del Menhir Marco del Viento. Dos vestigios ancestrales de una historia que está extraordinariamente viva en La Puerta.


La Santa Compaña o La Compaña. Se trata de un mito arraigado en varios países europeos. Es el nombre que recibe un grupo de muertos del inframundo para anunciar el fallecimiento de alguien. En la novela van vestidos con túnicas y caminan en procesión.


Los lugares que aparecen en LA PUERTA son reales, en su mayoría. Se han cambiado los nombres de algunas ubicaciones, así como las distancias, pero todos ellos pueden ser visitados. Arufe y Fosco existen, así como todos los escenarios de Pontevedra, una ciudad fascinante y llena de misterios en su laberíntico casco viejo.


Pontevedra. Aparece el casco viejo de la ciudad, el Archivo Histórico Provincial de Pontevedra, noticias de El Diario de Pontevedra, entre otros. En la narración es lo más parecido al paisaje urbano.


Arufe. El pequeño valle donde vive la desaparecida Ramona y que sorprende a Raquel nada más llegar.


Viascón. En este lugar el autor sitúa el puesto de la Guardia Civil donde pide el traslado Raquel.


Fosco. La Casa Grande de Fosco es un pazo que recuerda a las casas encantadas de las novelas de terror.


A lo largo de la novela también hay continuas referencias al clima típico de la comarca gallega. La lluvia persistente, la borrasca, la niebla, los cielos grises, las tormentas… Todo ello adereza las escenas hasta el punto, muchas veces, de resultar un factor determinante. Por ejemplo, azotados por la fuerte borrasca, el autor nos hace sentir la ansiedad y el pavor que sufren los operarios que acuden al monte Seixo o cómo le cala la lluvia a Raquel y Juan en plena persecución. También la flora y la fauna gallega son mostrados por el autor al mencionar sus bosques, las zarzas, los robles, los castaños… Todo con un sentido para otorgarle una presencia clave a estos elementos en la ambientación de este extraordinario thriller.


Sobre el autor


Manel Loureiro (Pontevedra, 1975) es un escritor y abogado que ha trabajado como presentador en la Televisión de Galicia y como guionista de diversos proyectos. En la actualidad colabora en los periódicos La Voz de Galicia y El Mundo así como en la Cadena Ser y Onda Cero. Su primera novela, Apocalipsis Z. El principio del fin, comenzó como un blog en Internet que escribía en sus ratos libres. Debido al gran éxito que alcanzó (se transformó en un fenómeno viral con más de un millón y medio de lectores on line), fue publicado en 2007, convirtiéndose en un best seller. Sus siguientes obras, Los días oscuros, La ira de los justos, El último pasajero, Fulgor y Veinte, han sido un éxito de ventas no solo en España, sino en otros muchos países del mundo. Manel Loureiro es uno de los pocos autores españoles contemporáneos que ha conseguido situar sus libros en la lista de los más vendidos de Estados Unidos.



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